Te gustan las formulaciones prácticas, rápidas y eficientes? Bueno, esta es una de esas en las que simplemente pesamos, mezclamos y ¡listo! Este producto es sumamente versátil, ya que funciona perfectamente como jabón de manos o como gel de ducha. Además, podés darle ‘personalidad’ según tu propia línea de producción usando colores y fragancias específicas. Por ejemplo, ¿qué tal una fórmula donde utilices aceite esencial de lavanda con polvo de lavanda y mica morada? O, si preferís los aromas cítricos, podrías crear una línea en tonos naranjas, verdes y amarillos usando fragancias y aceites esenciales de limón, limonene o naranja. Las opciones son muchísimas y el límite es tu creatividad.
Bache: 1 Litro
Grado de dificultad: Principiantes
Mezcla A
- 280 gramos SLES
- 100 gramos Betaína
- 20 gramos Fragancia
Mezcla B
- 445 gramos Agua liviana
- 4 gramos Ácido cítrico
- 6 gramos Arcilla rosada
Mezcla C
Para comenzar, vamos a preparar tres recipientes distintos: en el primero agregaremos todos los ingredientes de la mezcla A, en el segundo los de la mezcla B y en el tercero los de la mezcla C. Una vez que tengamos las tres fases listas, las unimos en un solo recipiente y mezclamos hasta lograr una consistencia homogénea, para luego tapar la preparación con plástico adhesivo y dejarla reposar durante 8 horas o toda la noche.
Hay algunos puntos importantes que debes considerar para perfeccionar tu técnica. Primero, el espesor del producto final puede variar según la cantidad de agua; si prefieres una textura más espesa o quizás una más líquida, como para una bomba espumante, puedes aumentar o disminuir el agua de onza en onza hasta comprobar la textura que más te guste, tomando en cuenta que el pH se mantendrá igual. Por otro lado, como esta fórmula produce un jabón transparente, el uso de arcillas, óxidos o micas hará que pierda esa transparencia; si deseas conservarla, lo ideal es utilizar colorantes tipo FD&C o D&C.
Es interesante notar que al usar ingredientes pesados como la arcilla, esta tiende a asentarse en el fondo con el tiempo, aunque basta con agitar el envase para recuperar la mezcla. Si prefieres evitar que esto suceda, puedes experimentar aumentando la proporción de carragenina o disminuyendo el agua para lograr una estructura más firme. Estas mallas logradas con gomas en la cosmética son las que ayudan a sostener las partículas del colorante para que no se asienten. Al finalizar el tiempo de reposo, verás cómo el jabón alcanza su máxima transparencia y claridad. ¡Intentalo vos también, investiga, crea y disfruta con nosotros en Gluu!