Hablemos de pH

 Algunos tuvimos que retomar el tema cuando nos metimos en esto. Ajá, desde el cole o la universidad dejamos de escuchar al respecto. Pero es un tema que nos compete muchísimo, y nos afecta más de lo que imaginamos. 

 El pH mide la concentración de los iones de hidrógeno en una sustancia acuosa. Por lo que en un bálsamo totalmente a base de mantecas y aceites no nos va a dar un valor.  PH significa “poder de hidrógeno” o “peso de hidrógeno” de su término en latín introducido  por el químico danés Søren Peder Laurits Sørensen.

The Science pH Scale illustration

 El pH puede medirse de diferentes maneras: utilizando un aparato electrónico llamado Medidor de ph,  y las tiras de pH o la fenolftaleína que puedes encontrar en Gluu. 

El pH en nuestra piel

Esta información me ha impactado muchísimo y por eso quiero compartirla con ustedes. Resulta que tenemos diferentes niveles de pH según nuestro tipo de piel, la zona que midamos y la condición en la que se encuentre, ya sea por la edad o por alguna condición específica. Los bebés, por ejemplo, nacen con una piel neutra y conforme van creciendo desarrollan un pH más bajo debido al sudor, la aplicación de productos y la exposición al medio ambiente, entre otros factores. Como respuesta a todo lo que la afecta, nuestra piel crea una capa protectora conocida como manto ácido. Déjenme decirles que este diseño fue creado solo por el creativo de los creativos… ¡Dios no deja de sorprenderme!

Así que tomá nota y observá la escala de pH. Si nos exponemos a productos de 3.0 hacia abajo, es decir, más ácidos, vamos a producir irritación y enrojecimiento en nuestra piel; entre más extremo sea el nivel, peor será la lesión. Por otro lado, si nos exponemos a productos de 9.0 hacia arriba, que son más básicos o alcalinos, provocaremos resequedad extrema y aparecerán más arrugas… ¡ojo con eso, chicas! Solo piensen, por ejemplo, en el cuidado que deben tener las nadadoras al exponerse tanto tiempo al cloro. Parece que debemos hacer el ejercicio de revisar el pH de todo lo que nos aplicamos, especialmente los productos que tienen un contacto prolongado, como las cremas y los geles. Hoy queremos darte este dato extra para cuando formulés tus productos: si el pH de la piel grasosa es 4.0-5.2, el de la piel normal es 5.2-5.7 y el de la piel seca es 5.7-7.0, definitivamente debemos revisar nuestras fórmulas para ser más asertivos con lo que creamos.

PH en el cabello

Entonces, conociendo estos puntos tan importantes, debemos saber que así como la piel tiene su manto ácido, el cabello también tiene una capa protectora que llamamos cutícula. Si pudiéramos ver una hebra en un microscopio, veríamos que está formada por muchísimas escamas puestas una sobre otra, y esto es lo que permite que se mantenga la humedad dentro del cabello. Cuando esas escamas están cerradas, protegen mejor la hebra y nos dan una apariencia brillante, suave y saludable.

El problema es que cuando usamos shampoos o productos alcalinos (de un pH de 9 o más), esas escamas se abren, lo que provoca que el cabello se vea seco y sin brillo. En ese estado, el pelo tiende a quebrarse y a enredarse muchísimo más, dejándolo todo frisado… ¡música de terror, por favor! Y ojo, que no es solo el pH, también está el tema de la carga negativa. Al usar un shampoo con surfactantes aniónicos, el cabello queda cargado negativamente, lo que aumenta la fricción entre las hebras y provoca todavía más quiebre y enredos.

Importancia del pH en cosméticos.

Difícilmente las personas se fijan en  los ingredientes de un producto cosmético y  es raro ver en la descripción el pH en el producto. 

Crear cosméticos para un pH de piel incorrectos puede provocar un daño leve o severo en la piel del consumidor, y parece ser uno de los errores mas cometidos en el campo de la cosmética. 

Cuando se utilizan repetidamente productos que deterioran el manto ácido de la piel, entonces se entorpece el desempeño de la piel, aumentando la deshidratación, lo que lleva a empeorar muchos desordenes de la piel como resequedad, irritación, picazón, inflamación, sensibilidad, enrojecimiento, exceso de grasa, acné y otros

Espero que este posteo agregue información valiosa a tu libro de conocimientos acumulados. Te invitamos a que sigas aprendiendo y te animes a dar el siguiente paso en tus creaciones. ¡Imaginá, creá y disfrutá más con nosotros!