Qué delicia tener una sal lista para los ratos de descanso, y así disfrutar de sus efectos relajantes, antiinflamatorios y suavizantes. Ahora, imaginémonos si además le agregamos hierbabuena y eucalipto para darle el toque ‘wow’.
Queremos compartir contigo esta fórmula que abrirá el camino a otras variaciones de sales que te encantarán; tanto a vos como a tus clientes, familiares y amigos. ¡Dale viaje y empezá a crear!
Para esto necesitas:
- 500 gramos sal marina gruesa
- 15-20 gramos alcanfor
- 5 gramos aceite esencial de eucalipto
- 5 gramos polvo hierbabuena
- 5 gramos glicerina líquida
Vamos a empezar pesando todos los ingredientes. Primero agregamos la sal, luego el polvo de hierbabuena, seguido del alcanfor y por último la glicerina líquida. Terminamos incorporando el aceite esencial de eucalipto y mezclamos muy bien para que todo se integre.
¡Y listo! Podés empacarlo así de bonito para regalo, o también en bolsas grandes para alguna estética o spa. Este producto es increíblemente fácil de hacer y les aseguro que a todos les encanta.
Todo lo que necesitas para hacer este tutorial puedes encontrarlo en Gluu, tu suplidora de materias primas para cosmética natural y no natural.